viernes, 2 de noviembre de 2018

LA FLOR- IDA Por: Oskar Trujillo Z. Transitar por aquel camino que incrustaba sus piedras afiladas en las suelas de nuestros zapatos siempre significaba una genuina aventura y es que por ese camino polvoriento algunas veces y acuoso las otras, no se llegaba simplemente a un lugar; emprender el recorrido no era llegar a un sitio, por allí se llegaba a un estado, al estado independiente de la alegría, la libertad y la aventura, donde explotaban animosos nuestros sentidos. Llegar allí significaba encontrar un fragmento de paraíso a pocos kilómetros de casa, lo descubrimos guiados apenas por las señas certeras de un amigo más adelantado que lo había recorrido anteriormente. -¡Metámonos por este camino, hay un rio y hay ‘pescaitos’ y todo! - ¡Que va, no le creo! - Interpelaba incrédulo otro caminante amigo. - ¡Vamos y verán! Ese hecho represento descubrir nuestro Paraíso Perdido sin tener que iniciar un viaje corsario a través de los mares. Paraje especial, una quebrada que deslizaba sus hilos de agua serpenteante por sobre piedras de todos los tamaños, colores y formas que atraían peces a blanco y negro del mismo modo que atraídos llegábamos nosotros, inquietos aventureros intentando descubrir una suerte de maravilla del mundo perdido, efectivamente el lugar poseía un encanto notable, trasparente riachuelo que descendía sinuoso cubriendo el lecho enmarcado por salientes arbustos de diversas especies, ascendíamos por el cauce permitiendo a las aguas inundar nuestros pasos y anegar nuestras huellas ávidas de naturaleza viva y andanzas. Todo, todo era fascinante, era un trozo bonito de universo creado para la sobrevivencia de una cadena alimenticia donde el menú de insectos, arácnidos, reptiles y aves estaba completo con el depósito de agua en movimiento como vital presencia. La Florida es como se conoce esta vereda del municipio de Villamaria, distante a 3 kilómetros de Manizales, capital del departamento de Caldas; por su geografía de altiplanos que se alza hábilmente, descienden múltiples quebradas que nacen en montañas hincadas como en actitud de reverencia ante el Nevado del Ruiz. Estos atributos paisajísticos, hídricos y de ubicación han sido estimados durante varios decenios por los habitantes tanto de la cabecera municipal de Villamaria, como de Manizales bien sea por razones de esparcimiento o con la intención de erigir confortables viviendas. Al ofrecer un escenario propicio para el espectáculo de las aguas que demuestran su abundancia, de la prolijidad del verde que sobrepasa el suelo y se levanta por encima de la mirada, de la compleja flora y fauna que revolotea sobre y entre el lugar; La Florida manifiesta su riqueza y por consiguiente atrae infinidad de presencias a deleitarse y embriagarse de verdor, luz y rio. En nuestra niñez, incontables ocasiones viajamos al encuentro con ese pedazo de paraíso que inocentemente disfrutábamos, lo recorríamos detectando cada vez una experiencia distinta. Santuario Mundialista Aparte del confort aventurero de las quebradas existía un césped, una gramilla que para nosotros era la del estadio San Ciro, Giuseppe Meazza o el Olímpico de Roma, allí el duelo futbolístico se tornaba especial, pese a ser un pequeño rectángulo de fina grama, lo vivíamos cómo estrellas del evento mundialista; aunque sobreviniera el más copioso temporal no deteníamos el cotejo, ese tres pa´ tres que disputábamos cómo la finalísima celebrando los goles deslizando nuestros pechos sobre el césped a la manera gloriosa de los grandes cracs del entonces. Las graderías de aquel campo de juego eran las bancas de cemento construidas para el descanso de los feligreses de la “Virgen de las Naciones”, santuario instituido en honor a María, por la comunidad religiosa de Santo Domingo. Normalmente las graderías permanecían vacías, de no ser por alguno que otro feligrés que ingresaba hasta el fondo del sitio para tomar un poco de agua de la pila que según muchos contenía agua bendita, pero la más de las veces el lugar permanecía solo cómo a la espera de más partidos de fútbol infantiles que rompiera los días vacíos y llenos siempre de lo mismo. El santuario está situado a un costado del camino pedregoso que cruza la vereda a lo largo y que conduce por parajes de atrayentes edificaciones que se ocultan detrás de murallas de clorofila y savia a modo de escondite y guarida de los lugareños y por donde intentaba colarse nuestra incipiente etnografía infantil. El lugar poco a poco fue transfigurándose en un atiborrado sitio donde los enfermos buscan encontrar su alivio, los tristes la alegría y los solitarios una compañía que perdure. La Virgen de las Naciones y de los pobres cómo se llama hoy día, (pues antes será exclusiva de las naciones) hace recordar una escena de la película 8 ½ de Federico Fellini en la que un tumulto de adoloridos hace fila para beber un poco de ‘Aqua Madre’ o ‘Aqua Santa’ recetada por un galeno parlanchín y a la que se le confiaban poderes curativos; eso y la presencia de monjas sigilosas por doquier son escenas comunes entre estos dos santuarios. Los primeros Sábados de cada mes la romería impresiona, los habitantes de Manizales, Villamaria, y pueblos vecinos acuden fervorosos a su ritual continuando con la tradición clerical tan afincada en estas tierras en búsqueda de un milagro que les permita salvarse del sufrimiento, dolor y pena tan temidos por la humanidad; el agua de la pila que se encuentra a los pies de la esfinge de María es codiciada y apreciada, y ese tesoro que ellos buscan cada mes es almacenado y transportado en botellas, timbos, canecas y todo tipo de recipiente que transportará milagros líquidos para el alivio propio y el de sus familiares y amigos. Tal es el tumulto de fieles hoy por hoy que logran un verdadero caos vehicular el grueso de los que asisten lo hacen en su propio transporte y buscan aparcar a la orilla de la vía, automóviles de todo tipo a lado y lado, motocicletas y si a esto adicionamos el tráfico de monumentales volquetas que salen entran trasladando tierra de una construcción cercana, el resultado es una vía atestada de fieles, automotores y enormes trozos de Florida que se van a rellenar una oquedad en algún lugar de Manizales. Las hermanas encargadas del santuario deben solicitar piadosas el acompañamiento policial para ver si ellos, cómo por gracia divina controlan tal desbarajuste. El pedregoso camino. -“Me tocó ver la apertura de la carretera que la balastraron con un camión del año 28, que no prendía de otra manera que dándole manivela”. Afirma don Alonso Ríos Valencia habitante de Villamaria y antiguo conocedor de la zona quien vivió en La Florida en el año 1940 conoce al dedillo los aconteceres y vicisitudes de la zona. - Antes era un Camino Real que habían construido los habitantes a pico y pala y que años después con ese camión marca UICHITA lo cubrieron de balastro. Cuenta don Alonso con los ojos mirando a la nada y la voz exaltada por la añoranza. Ese balastro era justamente el que limitaban nuestros pasos por su agudeza y el tiempo que parecía no pasar por él. 20 años después el asfaltado camino es una vía más y aquello que se extendía cómo verdes montículos es ahora dominado por blancas construcciones que asemejan un desordenado pesebre. La Florida, territorio de extensos campos dedicados en otrora a la agricultura y la ganadería es ahora un lugar que si bien no ha perdido su natural belleza, si ha sufrido una transformación significativa en su entorno y afronta las consecuencias de una deficiente planificación en lo que respecta a sus vías de acceso y la prestación de servicios públicos. Esas extensiones grandes de pastizales fueron loteadas al amaño de los propietarios en complicidad con los compradores y bajo el juego socarrón de ambos. Ahora, esa quebrada en la que chapoteábamos en un parecido asombroso con Tom Sawyer y su inseparable amigo Huckleberry Finn y que gracias al paso del tiempo sabemos que se llama Cartagena ha sido modificada, los embates furiosos de los inviernos con sus crecientes, descienden arrancando los árboles que antes, que ayer eran los pujantes hogares de todo tipo de animales. Ese olor a agua pura, esa frescura que regaba nuestros episodios aventureros es ahora un rumor cobrizo que no cabe por el olfato y que mancha nuestras piedras y las de los ‘pescaitos’ dejándolas metálicas realmente inertes. El agua hace 50 años en La Florida la tomaban los pocos habitantes de bombas o aljibes que tenían empotrados a pocos metros de la cocina, cada día el ritual era el mismo extraer un trasparente y puro liquido necesario para la subsistencia y el bienestar de las familias que pastoreaban, sembraban hortalizas y para romper con el monocromo verdoso claveles rojos, rosados y blancos que hacían parecer una pintura todo el lugar, recuerda don Alonso Rios. Villamaria, municipio dotado con cuantiosas fuentes hídricas y “suelo rico de aurífero filón” cómo reza su himno, provee del servicio de agua potable a la vereda La Florida por medio de la empresa Aquamaná E.S.P quien toma el líquido de la reserva La María abundante cuerpo de agua que surte en parte la cabecera municipal así cómo sectores aledaños cómo La Florida y otras cercanas veredas, la ubicación de algunos sectores en partes altas dadas las condiciones topográficas, impiden una presión suficiente para cumplir con los menesteres propios en el uso doméstico, en algunas viviendas en ocasiones se convierte en una prueba a la paciencia esperar a que asome la lluvia que baña y ni que decir al momento de asear los platos después de las comidas; esta situación constituye una primer diferencia y un primer conflicto con la empresa prestadora del servicio. Orlando Jaramillo sociólogo y antropólogo, profesor de la Universidad de Caldas quien habita en el sector hace 11 años, es conocedor de la problemática y afirma: - “Aquí la gente ha loteado cómo ha querido, no ha habido ninguna planeación, entonces los servicios públicos tampoco han tenido ninguna planeación”. Los compradores de los predios en su mayoría se han pegado al acueducto cómo han querido cómo si sus propios designios fueran suficientes; esto es, toman el servicio de las mangueras diseminadas cómo culebras en verano por todo el lugar para surtir sus propiedades en el momento de construirlas, produciendo así una suerte de contrariedades molestas cómo los son interrupciones continuas por la cantidad de uniones que presenta la tubería, al mismo tiempo que en su reparación los sedimentos van a parar a las griferías ocasionando taponamientos continuos. Una factura por valor de $13.433 pesos evidencia de forma contundente el bajo costo de un servicio surtido a un inmueble que por sus calidades arquitectónicas podría ubicarse en un estrato socioeconómico más alto, pero que por las circunstancias del sector es estrato 4; circunstancia que dota de otro elemento atrayente al mencionado sector, cientos de habitantes ven este hacho fascinante y motivador, habitar suntuosos predios y pagar por el servicio de agua potable menos de lo pagan habitantes del municipio de estratos más bajos y en situaciones económicas más precarias. Lo barato sale caro. Dice el viejo conocido refrán que lo barato sale caro y en la módica factura no aparece el cobro por concepto de alcantarillado, simple y llanamente porque gran parte de estas ostentosas edificaciones posee el sistema de poso séptico que en algunos casos particulares no tiene un manejo adecuado y el descuido presente en todos los estratos, causa minúsculas avalanchas de desechos humanos sobre los blancos muros de sus próximos generando repulsión y preocupación en los directamente afectados. -“En la actualidad se construye un interceptor desde la hacienda El Tronío hasta Pintucales” asevera Leonardo Andrés Montes Jefe de proyectos de Aquamaná, según él, dicha estructura atenuaría el impacto generado por las aguas negras de la vereda, trasladando los desechos al río Chinchiná. - “Eso es pasar el problema de un lugar a otro más abajo causando un daño mayor al río”, es la afirmación de Teresita Laso profesional conocedora del impacto ambiental en las fuentes hídricas de Caldas. La cercanía a Manizales del municipio de Villamaria y por consiguiente de La Florida, es un factor que enriquece el conflicto y lo hace aun más vistoso y hace que confluya la empresa Aguas de Manizales para completar el tercio y así engalanar la disputa en el entendido de que su interés por prestar su servicio ágil y sin rupturas a los habitantes del sector en cuestión es notorio; de hecho, algunos habitantes cuya ubicación es más cercana a la capital caldense ya gozan del suministro por parte de Aguas de Manizales hecho que significa un incremento en el valor de su factura, al mismo tiempo que una provisión del líquido con la presión anhelada. La mencionada empresa suministradora del servicio de acueducto y alcantarillado en la ciudad de las puertas abiertas, sabe a ciencia cierta del déficit que presenta en materia de fuentes de agua actualmente la capital y de la inmensa riqueza hídrica de la Villa de las Flores, cómo es conocido el municipio vecino, motivo por el cual pretende ingresar paulatinamente al municipio, afirman muchos habitantes de la localidad y en adelante abastecer y facturar el servicio en poblado caldense. Chupaderos y Borgnine. Las quebradas Molinos, Chupaderos y Chupaderitos así mismo cómo Cartagena surtían del elemento vital a Villamaria en la primera etapa, Molinos era fuente acuífera de las minas de California y Tolda Fría hoy dimensionadas por un proyecto de minería a cielo abierto y sobre el cual se presenta un duro debate entre empresarios extranjeros y activistas ambientales de la ciudad. Chupaderos ha sido desde décadas atrás un espacio para el esparcimiento de familias enteras y grupos de amigos que confluían al consabido paseo de olla y a echarse un baño en las populosas aguas que tantas anécdotas posee. Era el año de 1969 y Manizales se vigorizaba cómo una ciudad cinematográfica ya se habían rodado importantes largometrajes en años anteriores, a la ciudad arribaron un grupo importante de productores y actores americanos con el fin de Rodar “Los Aventureros” un filme a la usanza del western y que en la estación del ferrocarril hoy sede de la Universidad Autónoma de Manizales se rodó una escena bastante explosiva. Un día de descanso del rodaje invitaron a los actores a un paseo a los paradisiacos parajes de la ciudad y se dirigieron gustosos a Chupaderos a echar nado cómo todo el mundo, y entre los actores se encontraba Ernest Borgnine actor americano recordado por la serie Lobo del Aire y largometrajes cómo Jesús de Nazareth entre otros. - “Ernest Borgnine estuvo echando nado en Chupaderos” asegura Alfonso Chica, actor manizaleño quien participó en el filme. Dice Chica: - “Allá se metió en bola con una mona que era también actriz”. La urbe irrumpe. Extensos terrenos, donde actualmente se encuentra el Seminario Mayor, pertenecieron en la década de los años 40 a la familia constituida por Don José María Gómez y su esposa doña Soledad Jaramillo de Gómez, la providencia no permitió que la distinguida pareja produjera descendencia y los intentos por procrear al parecer fueron vanos y los herederos directos no existieron; al Morir el señor Gómez los enormes terrenos que comprendían profusos cuerpos líquidos y porciones extensas de verdes pastizales e innumerables árboles maderables pasaron a ser de su dignísima esposa quien haciendo honor a su nombre queda con la posesión total del predio. Al tratarse de una familia respetable, respetuosa y cercana al clero, la decisión de la señora Jaramillo de Gómez no fue otra que donarle a la Arquidiócesis de Manizales los vastos terrenos, en el momento que se produjera su deceso, pues el anhelo tanto de su esposo cómo de ella misma, era contribuir con la causa de la fe católica, permitiendo la formación de nuevas vocaciones sacerdotales, cuenta don Alonso Ríos conocedor pleno de la historia. Por la carretera que conduce al sector El Argel y por donde se llega al colegio Granadino, desde el cruce que llega a la carretera panamericana existían inmensos humedales. -“Aves migratorias, que dadas las condiciones alimenticias se adaptan al lugar”, es el concepto de Fredy Pérez visitante asiduo del sector e investigador de la fauna y flora del lugar. Allí podían observarse Rallis o pollas de agua, Caicas, Alcaravanes que dotaban los humedales de una trascendental presencia, enriquecían la biodiversidad y aportaban al ecosistema una variedad única, rica y preciosa. La misma zona era a finales de los 60 un santuario para los amantes fervorosos de la Madre Natura, hordas místicas llegaban de todo el país en la época del festival de teatro a instalar colosales campamentos, ellos dedicaban su estadía a la recolección de Hongos apreciados por su generosa cantidad de psilocibina el sito les recibía dadivoso y ellos con su amor y paz prodigaban cuidado especial a cada planta, cada animal y cada ser mágico que se les acercaba, cientos de hippies pertenecientes a respetables familias de Colombia, asistían a un ritual en el que de manera armónica hacían simbiosis con la naturaleza y su éxtasis homenajeaba al sitio y a todo lo existente. En este preciso momento y lugar puede observarse cómo las máquinas excavadoras retiran monumentales lotes de tierra y los llevan a rellenos, ahora mismo puede apreciarse cómo lo que fue el territorio de místicos y de aves lo están transformando en exuberantes condominios pues proporcionadas las condiciones adecuadas para la construcción de predios pomposos, exclusivos, campestres y con servicios básicos asequibles, una marejada de prósperos y exitosos ciudadanos, deciden hacerse a predios de hasta 1.000 mts2 y construir la casa de sus febriles sueños, con las condiciones anteriormente descritas, grandes compañías dedicadas a la construcción en la Ciudad, con reconocida experiencia y con su portafolio repleto de proyectos de gran envergadura, inician ambiciosos proyectos logrando una drástica transformación en todo el sector. “La Constructora Berlín S.A. dará inicio en el próximo mes de Junio a los trabajos de movimiento de tierras y construcción del Urbanismo del Proyecto: VALLES DE LA FLORIDA – CONDOMINIO CAMPESTRE, ubicado en predios que pertenecieron a la Arquidiócesis de Manizales y que hacían parte en mayor extensión al seminario mayor en la Florida – Municipio de Villamaría”. Es el encabezado que puede leerse en la página web de la constructora. 222 Casas en proyecto inicial de 1.400 justo en los pastizales y humedales descritos anteriormente. Otro proyecto que está prácticamente terminado es Terranova de la compañía CFC&A Constructores, cruzando la carretera principal frente a La Virgen de las Naciones y de los pobres promociona de este modo su propósito en su portal web: “Por su entorno natural, acogedor y tranquilo; cerca al aeropuerto, a los mejores colegios de la ciudad, iglesias, supermercados y la clínica San Marcel”. Se trata de 201 casas de características arquitectónicas admirables; algunos habitantes antiguos del sector aquellos pioneros de la construcción en la zona están vendiendo sus propiedades, el letrero de se vende es ya común en gran cantidad de lugares de habitación, la exclusividad, el confort y el silencio que se podía experimentar en años anteriores no existe más, y la popularización de La Florida hace que ellos que prefieren sectores campestres, busquen otros lugares donde continuar con su pacifica vida.

No hay comentarios: